Nombre cientifíco:

Camellia Sinensis

Partes Utilizadas:

La cosecha manual garantiza el perfecto estado de las hojas, lo que mejora la calidad del té.

Descripción Botánica:

Árbol perennifolio de la familia de las Teáceas de hasta 9m. de altura. Hojas lanceoladas o elípticas de peciolo corto, de entre 5-6 cm por unos 2,5 cm; las jóvenes pilosas; las adultas glabras. Flores solitarias, blancas o de color crema, o apareadas en las axilas de las hojas, que cuelgan de pecilos cortos. Fruto en cápsulas con una sola semilla . La variedad camellia sinensis var. assamira, de la India, presenta hojas más largas y tiene una altura superior a la variedad china.

Composición Química:

Alcaloides: tenía o cafeína ( hojas y, sobre todo, en los brotes tiernos) y teobromina.

Polifenoles catequinas: epicatequina, epicatequina galata, epigalocatequina galata (hoja). El té verde es la única fuente de epigalocatequina galata, el tipo de catequina más antioxidante.

Usos medicinales del té verde

La Agencia Europea del Medicamento aprueba el uso tradicional de la hoja de té verde para el alivio de la fatiga y la sensación de debilidad.

Otros usos tradicionales: diarrea. También se emplea, especialmente el té verde rico en catequinas, como coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso.

Los estudios epidemiológicos sobre la influencia del consumo de hoja de té en la reducción de riesgo en diferentes tipos de cáncer, osteoporosis y patologías cardiovasculares

El té verde se usa para ayudar contra la aterosclerosis, colesterol LDL, cáncer, enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes, hepatitis, pérdida de peso, enfermedades neurodegenerativas, e incluso la halitosis.

Indicado para astenia psíco-física, diarrea, bronquitis, asma; coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso y arteriosclerosis, hiperlipidemias. Los extractos de te y la teína se suele emplear tópicamente, al igual que la cafeína, en cremas y geles para reducir las adiposidades locales.

El té verde es una planta conocida en todo el mundo, desde la antiguedad, por ser su infusión una de las bebidas más populares, exquisitas y delicadas. A nivel de fitoterapía, el té destaca por que contiene muchos taninos, unos componentes astringentes y con grandes propiedades antisépticas, contra la diarrea y las infecciones.

Además, investigaciones modernas han encontrado en esta planta uno d elos antioxidantes más potentes que existen, la epigalocatequina-3-galata (EGCG). Este antioxidante natural está siendo investigado por sus propiedades como neuroprotector y antiinflamatorio del cerebro, en enfermedades tan complejas como el Alzheimer o la esclerosis múltiple. Además, tiene efectos en la disminución del colesterol, como protector del hígado y depurativo.

Dosís:

Normalmente, el té verde se administra en forma de infusión. Se prepara poniendo una cucharadita de té (2,5 g) en agua hirviendo durante 2 minutos si se quiere emplear como estimulante y 10 minutos si se quiere emplear como coadyuvante antidiarreico.

PAM01, Pp.185 Thea sinensis

Uso interno

Infusión con 20-40 g por litro de agua, de la que se pueden tomar como máximo hasta 5 tazas diarias.

Uso externo

Lavados oculares: en caso de conjuntivitis se usa una decocción con 30-50 g de la planta por litro de agua. Se deja hervir durante 5 minutos, de forma que se vuelva estéril antes de aplicarla sobre los ojos.

Infusión al 2.5%

Extracto fluido: 1.5-3g por dosis.

Usos etnomedicinales 

Algunos naturistas afirman que el té sirve para bajar los niveles altos de azúcar en la sangre y en la orina (glicemia), controlar la mala circulación sanguínea, curar la sinusitis, el catarro, las dolencias de la garganta, las irritaciones del aparato urinario, la bronquitis, la afonía y la tos en general; problemas de cicatrización de úlceras, llagas, heridas; el balsámico, broncodilatador y rubefaciente.

Sirve también para la fiebre originada por el paludismo y por las infecciones; contra quemaduras, cortadas y es un buen antiséptico respiratorio.

La toma del té verde tiene en Oriente un sentido ceremonial más que medicinal. Entre los usos medicinales cabe señalar su empleo como tónico, hipocolesterolemiante, antijaquecoso, antioxidante, antitumoral y diurético. En aplicación tópica se recomienda en casos de conjuntivitis. Si bien las formas comerciales y medicinales más importantes hacen referencia al té verde y al té negro, en China contemplan más variedades aún.

Contraindicaciones del té verde

Debido a su efecto estimulante cortical e inhibitorio del sueño evitar su consumo en la segunda mitad del día así se evitan los efectos de excitabilidad e insomnio.

Se deben controlar las personas hipertensas debido a su efecto inotropo positivo y su acción directa sobre el metabolismo cardiaco.

Debido a su efecto diurético, es conveniente controlar asociaciones con determinados fármacos, tales como los digitálicos.

Contraindicado cuando se padece gastritis, úlcera gastroduodenal, ansiedad, insomnio, taquicardia ya que induce al nerviosismo, insomnio, taquicardia, extrasístoles, poliuria. Por su contenido en taninos, puede provocar molestias gástricas, náuseas y vómitos, sobre todo si se toman infusiones concentradas, o en ayunas.

El té no debe usarse de forma continuada, ni siquiera como medicamento, pues su contenido en cafeína crea dependencia (necesidad de seguir tomándolo) y tolerancia (necesidad de aumentar la dosis).

Consejos

El máximo efecto estimulante se consigue dejando el té en contacto con el agua durante poco tiempo, puesto que la cafeína se disuelve rápidamente en el agua caliente. Sin embargo, una infusión más prolongada (de 5 a 10 minutos) dará lugar a un té menos aromático y más áspero, con un aumento en la extracción de taninos, registrándose una disminución y un efecto retardante en la actividad estimulante (debido a que los taninos se unen a la cafeína, dificultando su absorción por parte del organismo) y un aumento del efecto antidiarreico.

Desde hace 4.000 años, el té verde se ha consumido con propósitos curativos, es un té que ha tenido mínima oxidación durante su procesado, no es fermentado, a diferencia del té negro. Las hojas se recogen frescas. Después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan. El té hoja verde supone entre una cuarta y una quinta parte del total de té producido mundialmente.

Los principales países productores de té hoja verde son China, Japón y Vietnam. No hay que confundirse, este té procede de la misma planta que el té negro, más consumido en Occidente, y se diferencia de éste en la mayor cantidad de oxígeno que absorben las hojas durante el procesamiento. El té negro se creó para facilitar el transporte de este producto desde Oriente a los mercados de Europa. Con menos oxígeno, era más adecuado para resistir los entonces largos viajes sin estropearse.

Historia

Los efectos del té sobre la salud han sido estudiados desde las primeras infusiones de Camellia sinensis hace 4700 años en China. El legendario emperador Shennong afirmó en The Divine Farmer’s Herb-Root Classic que las infusiones de Thea sinensis eran útiles para el tratamiento de afecciones como tumores, abceso, problemas de vejiga, cansancio.

Algunos historiadores aseguran que el té se consumió primero en China para dar sabor al agua hervida y proteger a las personas de la contaminación bacteriana. En el año 1211 antes de Cristo, un monje budista japonés, llamado Eisai, escribió un libro titulado “Mantener la salud bebiendo té”, en el que decía: “El té es una medicina milagrosa para la salud. Tiene el extraordinario poder de prolongar la vida”. Los exploradores europeos que probaron el té verde en el siglo XVI, dejaron escritos en los que se indica que el té se empleaba para curar la fiebre, los dolores de cabeza, de articulaciones y de estómago.

La leyenda señala que el líder comunista chino Mao Tsé Tung tenía una de las dentaduras más manchadas que se podían encontrar en toda Asia, pero también una de las más sanas, sin ningún tipo de caries, gracias a la masticación del té hoja verde.

Utilizado desde la más lejana Antigüedad en extremo Oriente, el té se extendió por Europa a partir del siglo XVII. Actualmente, es la bebida más consumida en el mundo entero, por delante incluso del café. El té verde se obtiene secando las hojas al sol una o dos horas, o mediante un proceso de torrefacción, mientras que los tés negros suponen un proceso de fermentación previo, antes de secarlos con aire caliente.

La forma de preparar el té también tiene su importancia: si se hace en infusión corta, se extrae aproximadamente un 20% de los componentes solubles, con poca cantidad de taninos, en cambio, si se deja reposar durante más tiempo, esta extracción puede llegar al 40%, con mucha mayor cantidad de taninos, y se volatiza gran parte del aceite esencial, con lo que se obtiene un té mucho más áspero y menos aromático.

Curiosidades

Las características y diferente composición química de las hojas recolectadas, según la edad, producen diferentes tipos de té. Las hojas más viejas son de color verde oscuro. Las tiernas, de color verde pálido y con una corta pubescencia blanca en el envés son las preferidas.

La Thea sinensis, nombre botánico de la planta del té, posee una historia de proporciones mitológicas. En Occidente, la palabra Tea, que en griego significa “diosa”, ha dado su nombre a este producto. En China, una popular leyenda cuenta que el emperador Shen Nung descubrió el té cuando algunas hojas cayeron sobre un trasto de su cocina en el que había agua hirviendo. Y se dice que, en India, el príncipe Sidharta, fundador del budismo, al quedarse dormido en estado de meditación, se arrancó las pestañas y las arrojó al suelo, donde dio origen a hermosas plantas de té, con unas hojas que se parecían a sus propias pestañas.

Otros usos del té verde

Se puede utilizar para crear entornos arbolados con una finalidad puramente estética o para aportar algo de intimidad.

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¿ Buscas antioxidantes ? Conoce el té verde
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