Es un arbusto de tallos leñosos, cilíndricos y resinosos; alcanza hasta 3 m de altura. Flores amarillas. Hojas con 2 foliolos, bien soldados y convergentes. Florece de octubre a fines de noviembre. Fruto cápsula con pelos blanco grisáceos (como un copo de algodón), 5 semillas lisas, arriñonadas. Es única en dispersar el fruto completo, a pesar de que el mismo es seco y dehiscente, siendo un caso particular de “dispersión esclerendocoria”. En este mecanismo es el follaje el elemento atractivo para el dispersor quien ingiere los frutos al consumir las hojas.

De su uso popular, la corteza y las hojas se utilizan para todo tipo de dolencias humanas y animales. Por ejemplo, la infusión de la hoja es indicada para fiebre, y combate el dolor de espalda, y como emenagogo (estimula y favorece el flujo menstrual). Sus cataplasmas cocidas calman el dolor reumático. Y propiedades antiinflamatorias, antitumorales, antivirales, anticoléricas, antiperiódicas, balsámicas, sudoríficas, excitantes y vulnerarias (cura llagas, heridas).

Las jarillas fueron de los vegetales tintóreos de los calchaquíes, su color de tinción es amarillo.

Es muy utilizada como combustible, debido a que su madera es firme.

Dispone el perfil de sus hojas en sentido norte sur, de tal manera que disminuye la exposición a la fuerte insolación del medio día estival, evitando así la deshidratación. Por esto mismo, al disponerse de esta forma, sirve para identificar los puntos cardinales en días nublados.

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#FreseDelDía

 

La parte de nuestro cuerpo más sana, es la que más se ejercita.   -Séneca