Nombre Científico: Echinacea paradoxa 

Es una planta perenne, pertenece a la familia de las Compuestas, de la familia de las Asteraceas. Crece en terrenos arenosos y lomas. Tiene tallo huecos que alcanzan 1 metro de altura,  su raíz es de color negro. Sus hojas son alargadas y estrechas. Sus flores son conicas y vistosas de color purpura o amarillas, con un receptáculo espinoso. Se multiplica por semillas y tarda dos anos en florecer.

Contiene polisacáridos, derivados del ácido cafeico, poliacetilenos de efecto bactericida y fungicida, flavonoides, aceite esencial (consta de más de 20 componentes), equinacósido, gran cantidad de alquilamidas, etc.

Equinaceína, equinacósido, resina, aceite esencial.

Es usada por sus propiedades antibióticas, se la llama el antibiótico natural. Es empleado principalmente en el tratamiento de infecciones respiratorias. La equinácea estimula la producción de las células T y el interfereón (el cual es una proteína que protege el sistema inmunológico), permitiendo asi que los cuerpos extraños salgan de circulación y que las células inmunitarias vayan directamente a la infección.

La composición de la raíz de la equinacea es muy compleja. Se han identificado numerosas sustancias activas que pueden agruparse de la siguiente manera:

Aceite infantil: consta de más de 20 componentes, entre los que destaca el geranil-isobutirato (61%); contiene también terpenos (pineno, tuyona y otros), y cis-1, 8-pentadecadieno, sustancia que in vitro, posee propiedades oncológicas (destruye las células tumorales). El aceite esencial parece ser el principal responsable del estimulo inmunitario (aumento de las defensas).

Equinacósido: glucósido constituido por los azucares glucosa y ramnosa, que tiene un marcado efecto antibiótico sobre diversos gérmenes, en especial sobre el estafilococo dorado.

Es estimulante inmunitario recomendado para aumentar las defensas contra enfermedades infecciosas. Las indicaciones tradicionales son numerosas, desde heridas, quemaduras, gingivitis, dolor de dientes, garganta, resfriados, tos, otitis, rubéola y gonorrea.

Es un excelente antibiótico natural que estimula además el sistema defensivo. Baja la fiebre, es antiinflamatorio y analgésico, pudiéndose emplear incluso en afecciones virales.

Externamente conserva las mismas propiedades en gargarismos, heridas infectadas, quemaduras y como cicatrizante.

Se puede emplear como preventivo de enfermedades invernales infecciosas.

La equinacea, un antibiótico natural y agente antiinfeccioso, extermina virus, bacterias, hongos y otros microbios que causan enfermedades. Estimula diversas células del sistema inmunitario que son armas vitales contra las infecciones. Además, fomenta la producción en estas células de una sustancia antiviral natural llamada interferón. Pero como son efectos de duración relativamente corta, la hierba se administra, sobre todo a intervalos comunes; cada dos horas durante infecciones agudas.

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