COLINA

La colina está englobada dentro de las vitaminas del grupo B. Tiene propiedades y funciones muy similares al inositol (otra vitamina del grupo B). Es hidrosoluble y, por lo tanto, se elimina a través de la orina.

 

Considerada como un factor mas complejo vitamínico B a partir de 1932, la colina tiene tras de sí muchos años de investigación, aunque se tardó bastante años en considerarla un factor esencial en la dieta de las personas.

Químicamente es una base orgánica fuerte, distribuida ampliamente en la naturaleza, bien sea en forma pura o como fosfolípido en la acetilcolina. Aunque no parece actuar como catalizador, ya que es un componente estructural de igual manera que los aminoácidos y los ácidos grasos no saturados, es una fuente importante para construir otras moléculas más complejas.

Se integra en los compuestos grasos que contienen fosforo y se la requiere en el mecanismo corporal que transforma las grasas desde su lugar de almacenamiento al de su uso.

Debido a su necesaria incorporación en la dieta, la colina es un tema de investigación instalado en la comunidad científica. Por este motivo, desde hace tiempo, se recomienda su inclusión debido a los beneficios que posee para la salud en todas las edades y etapas, en especial por ser crítico para el desarrollo saludable del cerebro.

Beneficios de la colina

Así como la vitamina D desempeña un papel de apoyo fundamental en la absorción del calcio, la colina ayuda a los ácidos grasos omega-3 y las vitaminas B a que funcionen como deberían. Estos son los beneficios de la colina descubiertos en estudio:

Embarazo y la lactancia: La mayoría de las mujeres en edad de procrear son muy conscientes de la importancia del ácido fólico para el desarrollo del sistema nervioso del bebé, aunque no muchas saben que la colina también es necesaria.

En estudios con animales, cuando obtenían suficiente colina antes de nacer, esto se vinculaba a un mejor aprendizaje, habilidades visuales espaciales y mejor memoria más adelante en la vida. Caudill señaló que “cuando las mujeres embarazadas complementan su alimentación con colina, sus bebés nacen con niveles más bajos de la hormona del estrés, cortisol, lo que podría tener efectos beneficiosos a lo largo de la vida en términos de reducción del riesgo de enfermedades crónicas”.

Esta vitamina se absorbe a partir de los alimentos en el intestino delgado y, después, el sistema linfático la distribuye por todo el organismo. Una de las características más llamativas de la colina es que es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica, una barrera del cerebro que pocas sustancias atraviesan. Por lo tanto, tiene una gran capacidad para afectar al sistema nervioso y las funciones cerebrales.

Ayuda a la transmisión del impulso nervioso, siendo el precursor de la acetilcolina, un neurotransmisor involucrado en la contracción del musculo esquelético y visceral; también ayuda a la comunicación celular y es un componente estructural de las membranas de las células.

La colina también ayuda a transportar la grasa y el colesterol hacia el hígado y los tejidos que los requieran.

La colina juega un papel importante en la utilización de la grasa dentro de nuestro organismo. Por ejemplo, protege al hígado del exceso de grasa permitiéndole llevar a cabo sus importantísimas funciones de una manera más efectiva. Algunas enfermedades o hábitos dañinos como el alcoholismo o una alimentación deficiente rica en sustancias tóxicas hacen que el hígado se vuelva graso. Pues bien, la colina es una ayuda para que el hígado pueda desprenderse de ese exceso de grasa y otros elementos tóxicos.

Baja el colesterol

ACEITE DE UVA

La uva es una fruta rica en azúcar, en vitaminas y en oligoelementos, como el calcio, el magnesio, y el potasio. El aceite de pepitas de uva o de semillas de uva es un aceite vegetal procedente de las pepitas (semillas) del fruto de la vid (Vitis vinifera), la uva. El proceso de extracción del aceite puede hacerse por dos métodos: uno es químico y el otro es mediante el prensado en frío de las pepitas. Su apariencia es la de un aceite de color dorado pálido y delicado.

El aceite de pepitas de uva es muy completo, puesto que se utiliza en diferentes campos: gastronomía, dietética y cosmética. En cocina, sirve de aceite anticolesterol, contrariamente al aceite de oliva.

El aceite de pepitas de uva provee vitamina E y una alta concentración de ácido linoleico (76%) y ácido linolenico, ácidos grasos esenciales, también llamados Omega 6 y Omega 3 muy importantes en la síntesis de prostaglandinas, sustancias necesarias para reducir la agregación de las plaquetas de la sangre y para reducir cualquier tipo de inflamación. Omega 6 y Omega 3 no son sintetizados por el organismo humano y es necesario introducirlo en la dieta alimenticia.

Estudios indican que las semillas de uva constituyen antiinflamatorios, antioxidantes, antihistamínicos, antienvejecimientos, antialérgicos, antimicrobianos, y adaptogénicos. Por lo tanto, su aceite y extracto ha sido beneficioso en el tratamiento de una serie de problemas de salud. Entre éstos se incluyen: artritis, edema, dermatitis, acné, arrugas, sequedad de la piel y comezón, manchas de la edad, quemaduras de sol, los labios agrietados, heridas, hematomas, venas varicosas, hemorroides, insuficiencia venosa crónica, envejecimiento prematuro, el síndrome premenstrual, pérdida de peso, el estrés, la caspa, pérdida de cabello, las verrugas, las enfermedades cardiovasculares, niveles de hipertensión, colesterol alto, diabetes, deficiencia visual, cataratas, y la degeneración macular. La actividad de eliminación de radicales libres puede fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de desarrollar cáncer.

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