Las “CRISÁLIDAS DEL GUSANO DE SEDA”  conocidas como ninfas o pupas emplean las hojas de morera que contienen grandes cantidades de polifenoles; en especial el resveratrol, transformado en dextrina por su metabolismo, para producir el hilo de seda, mismo que es rico en proteínas, vitaminas lipo e hidrosolubles, aminoácidos esenciales, ácidos grasos omega 3 y omega 6 que aumenta la suavidad y la tersura de la piel, nutriendo especialmente el cuero cabelludo, evitando descamaciones y otras anomalías.

 

 

 

Se investiga el uso de crisálida en la curación de heridas
Dicho médico inició una investigación a fondo acerca de este fenómeno. Descubrió que aquello ocurría debido a un líquido aceitoso contenido en el interior del gusano de la seda; conocido hoy en día como aceite de gusano de seda o aceite de crisálida.

A partir de ese momento comienza una serie de experimentos con mucho éxito en pacientes con quemaduras; psoriasis; eczemas, etc.; y rápidamente el  proceso de extracción fue patentado. El aceite de crisálida de seda es quizás uno de los grandes descubrimientos en el mundo de la estética; pero también se están llevando a cabo investigaciones en varios campos de la medicina como puede ser la Medicina Regenerativa con la seda como biomaterial.