La glicina: Interviene en la formación de los ácidos nucleicos, en la producción de sales biliares y en la regulación de las transaminasas hepáticas.

Es constituyente esencial en la forma del tejido colágeno y la elastina, favoreciendo además la síntesis de las proteínas y los ácidos nucleicos, por ello la formación del tejido muscular. Es un potente regenerador cutáneo y actúa como reparador de tejidos dañados en las heridas y traumatismos, evitando la formación de queloides y tejidos no elásticos. Este efecto se ve potenciado por la acción de la arginina y la reatina, ambas sustancias muy importantes en la formación de tejido sano.

Estimula además la absorción de los otros aminoácidos a nivel digestivo, favoreciendo su transformación en proteínas específicas. Regula la acción de los neurotransmisores, actuando como frenador en aquellas patologías en las cuales hay un exceso en la actividad nerviosa.

Favorece también la función de otros nutrientes que intervienen en el desarrollo intelectual y cerebral.  Es un neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central, especialmente en la médula espinal, tallo cerebral y retina. La glicina usada como neurotransmisor es almacenada en vesículas y, es expulsada como respuesta a sustancias. Se encuentran altas concentraciones en la médula espinal y en el bulbo raquídeo. La glicina no es esencial en la dieta humana, ya que el propio cuerpo se encarga de sintetizarla; lo hace a través de dos vías: la fosforilada y la no-fosforilada. El precursor más importante es la serina.

 

La glicina es usada por el organismo para ayudar a crear tejido muscular y para convertir la glucosa en energía.

Aumenta los niveles de creatina en el cuerpo, por lo que ayuda a prevenir la descomposición de los músculos.

El aminoácido glicina es utilizado por el sistema nervioso y funciona como un neurotransmisor inhibidor, por lo que puede ser beneficiosa en el tratamiento de la esquizofrenia.

Ayuda a mejorar la recuperación en casos de pérdida de memoria.

El cuerpo necesita glicina para poder reparar los tejidos dañados.

Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, por lo que los suplementos de glicina pueden ayudar en casos de fatiga, hipoglucemia, anemia y síndrome de fatiga crónica.

Suministra al cuerpo la glucosa necesaria para producir energía.

Este aminoácido es esencial para un correcto funcionamiento del sistema digestivo.

Se están realizando estudios que sugieren que la glicina puede ayudar a prevenir el desarrollo de algunos tipos de tumores y de melanomas.

También se está estudiando la importancia de la glicina para reducir los síntomas de la hiperplasia prostática en los hombres.

Calcio de coral: por su origen orgánico (arrecifes de coral del caribe) trae implícita la hormona fijadora del calcio la calcitonina. La importancia del calcio es que éste vaya unido a la calcitonina de lo contrario no ayudara de nada.

El calcio de coral además de contener cantidades importantes de Calcio orgánico contiene un gran número de minerales oceánicos que tienen muchas similitudes a los contenidos minerales del cuerpo humano en proporciones naturales como: Cromo, Zinc, Selenium, Boro, Yodo, Plata, Fosforo, Molibdenum, Maganesio, Cobre, Niquel, Sodio, Potasio, Vanadium, Rubidum, Cesium, etc. Estos dos últimos, Rubidium y Cesium utilizados para combatir algunos tipos de cáncer. Todos estos minerales también orgánicos son de igual manera fácil y prontamente absorbidos por el cuerpo humano.

Te recordamos que ya puedes escuchar el PODCAST del programa del día de hoy:

#FraseDelDía

Dicen que la suerte surge proporcionalmente a tu sudor. Cuanto más sudes, más suerte tendrás.