Avena

La avena contiene proteínas en abundancia, así como hidratos de carbono, grasas saludables (grasas insaturadas y ácido linoleico), vitaminas, minerales y oligoelementos. Estas propiedades hacen que este grano proporcione energía, evitando la sensación de cansancio que se produce por la bajada de glucosa.

Este cereal es una excelente fuente de las vitaminas del complejo B, vitamina A, vitamina E y vitamina D. Además, contiene minerales como el calcio, el cual evita la osteoporosis. Es rico en hierro, por lo que ayuda en el transporte de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Junto a esto, la avena proporciona cinc, lo que representa un papel fundamental en el desempeño de la insulina.

Muchos son los expertos que recomiendan tomar avena en el desayuno, puesto que aporta nutrientes y, además, da sensación de estar “lleno” durante algunas horas, evitando así los ataques de hambre.

Es un cereal recomendado en la diabetes, ya que al mantener más energía, la glucosa de la sangre no aumenta tan bruscamente, ayudando a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.

Cuenta a su vez con poder suavizante sobre la mucosa gástrica, manteniendo a su vez la capacidad de aumentar el tránsito intestinal, gracias a que contiene fibras tanto insolubles como solubles (conoce más sobre los beneficios de la fibra).

Se trata de un diurético natural, ya que ayuda a reducir la acumulación de líquido en el cuerpo, mientras que ayuda a reducir los kilos de más, gracias a que su citada fibra actúa como regulador metabólico.

Consumir avena de manera habitual es una recomendación algo más que saludable durante el embarazo, ya que ayuda al desarrollo del feto, mientras que durante la lactancia, favorece la producción de leche materna a la vez que aporta vitaminas y minerales.

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