Grindelia

Esta planta tiene propiedades medicinales como antiespasmódica, expectorante, diurética, antiinflamatoria, antiasmática, antitusiva, balsámica, bactericida y antibacterianas. Esta hierba puede ser usada para resolver y aliviar tanto en forma interna como externa.

La grindelia es una planta eficaz para tratar ciertas patologías como espasmos gastrointestinales, trastornos bronquiales, asma, bronquitis, laringitis, enfisema pulmonar, faringitis, reumatismo, varices, artritis, infecciones urinarias, cistitis, tos irritativa y tos ferina. Además ayuda a resolver casos de fiebre, quemaduras, erupciones en la piel entre otras afecciones.

Contiene fitosteroles (grindelol), ácidos grasos, alcohol cerílico, un alcaloide (grindelina), taninos gálicos y aceite esencial; sin embargo sus principios activos más destacados son: una resina rica en diterpenos (ácido grindélico) y ácidos acetilénicos; ácidos fenólicos (p-hidroxibenzóico, vainílico, p-cumarínico); flavonoides (quercetol, luteolol, kaenferol) y saponinas, que le confieren acción antiespasmódica, expectorante, antitusiva, balsámica, antiinflamatoria, antiasmática, bactericida y vitamínica P.

Esta planta se utiliza también en espasmos gastrointestinales, procesos reumáticos, varices y fragilidad capilar.  De igual forma se recomienda en caso de afecciones respiratorias: asma, bronquitis, laringitis, enfisema pulmonar y tos irritativa.

Como un remedio herbal, la grindelia se ha utilizado para tratar también infecciones del tracto urinario, erupciones en la piel y fiebre. También se ha utilizado tópicamente para tratar erupciones y quemaduras.