Hierba de la Golondrina

La hierba de la golondrina, es una planta cuyos usos medicinales se reconocen desde época prehispánica. Francisco Hernández, en el siglo XVI la describe como antidiarreica, útil para las manchas de la córnea y los padecimientos de la piel. Los mismos usos medicinales perduran en la actualidad lo que hace suponer que posee efectividad terapéutica en esas aplicaciones.

Como su nombre vulgar lo indica, esta plantita se utiliza, sobre todo, por sus propiedades diuréticas y contra males del riñón, principios éstos que fueron probados en ensayos de laboratorio (en ratas). Para lograr estos efectos se consume la decocción fría de la planta entera, en infusión caliente o en el agua para el mate. Según dicen, el decoctado caliente sirve, en bebida y en lavados, contra las purgaciones. Y para calmar los dolores de vejiga, la sabiduría popular aconseja tomar el decoctado de una mezcla de esta especie con trébol blanco (Oxalis regnelli) y flor de sapo (Jaborosa integrifolia).

#BellezaTotalNutricionPerfecta

Por su parte, las mujeres suelen beber la infusión con el objeto de cortar las menstruaciones excesivas y, preparándola con hojas de toronjil (Melissa officinalis), las que están amamantando, la usan como galactógena (generadora de leche). También se la utiliza como antiverrucoso, de la siguiente forma: se corta el tallito, y la gota (lechosa) que cae del mismo se aplica sobre la verruga, varias veces por día. Al cabo de un tiempo, la verruga se seca y no reaparece. Cuando los animales que se utilizan para la producción de leche consumen la “yerba meona”, no sólo disminuye la cantidad de leche sino que ésta y sus subproductos adquieren olor y sabor desagradables.